Especialmente para las pequeñas y medianas empresas, ceder las facturas por cobrar puede ser determinante en la tarea de contar con liquidez y así solventar las operaciones cotidianas. Sin embargo, para acceder al factoring -como se conoce a esta alternativa de financiamiento- es necesario tener en cuenta algunos puntos claves, con el fin de evitar sorpresas y gestionar correctamente los recursos de tu negocio.

Para comenzar, vale la pena acotar que la ley de factoring en Chile -publicada a finales de 2004- regula la transferencia y otorga mérito ejecutivo a la copia de la factura, especificando los derechos y deberes que conciernen tanto a la empresa que cede los documentos como a la compañía de factoraje.

En ese sentido, ¿quién vela por el cumplimiento de la normativa? La Superintendencia de Valores y Seguros es la entidad encargada de esta tarea, teniendo claro que la ley de factoring en Chile se aplica a toda entidad que esté involucrada en procesos comerciales que contemplen la cesión de facturas.

¿Cómo funciona? Los aspectos que debes tener en cuenta al hacer factoring.

Más allá de lo anterior, es necesario precisar cómo funciona el factoring en relación con algunos de los principales aspectos que debes conocer a la hora de optar por esta alternativa de financiamiento:

1. Si tu cliente no paga, debes hacerlo tú

Este es uno de los principales riesgos del factoring. En líneas generales, aunque existen diversas modalidades de realizar la cesión de facturas, una de las más comunes en Chile es el denominado factoring con recurso, el cual establece que, en caso de que el deudor no pague, la entidad podrá cursar el cobro a la compañía que cedió los documentos.

En ese sentido, es recomendable que siempre evalúes la reputación de tus clientes, evitando que, a la hora de ceder las facturas, la entidad el cobre la deuda impaga a tu empresa. Es sin duda, algo que debes tener en cuenta del factoring  para tomar una decisión responsable.

2. Define el plazo de vencimiento y evita sorpresas

Es importante considerar el vencimiento de la operación pues, pasado el plazo, tendrás que asumir los intereses.

Para explicarlo mejor: si tu cliente paga la factura luego del plazo pactado comenzarán a generarse intereses, los cuales deberás asumir tú, como empresa que cede el documento. Además, vale precisar que este recargo se cobra por día de atraso y suele ser más alto que el interés propio de la operación.

3. Ojo con la retención que se aplica

Cuando cedes tus facturas por cobrar, la empresa de factoring se queda con una parte del total. A esto se le denomina “retención”, y suele corresponder entre un 5% o 10% del valor del documento.

Una vez que tu cliente pague -en el plazo- la factura, la empresa de factoring te devolverá la retención, quedándose solo con la comisión que corresponde al pago por el servicio.

4. ¡No te olvides de la cobranza!

Si tu cliente se atrasa demasiado en el pago de las facturas cedidas, podría ser publicado en Dicom, y tú también. Por eso, nunca te olvides de gestionar correctamente los documentos por cobrar, algo determinante para no comprometer el historial financiero de tu negocio.

Atendiendo a lo anterior, en Dank trabajamos por entregar la solución que necesitas para gestionar la cobranza en tu empresa y acceder fácilmente al factoring, permitiendo cumplir a cabalidad con los compromisos financieros y obteniendo la liquidez necesaria para mantener la continuidad operativa sin incurrir en créditos que se traduzcan en deudas.

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